Blog con narraciones y relatos cortos. Busco descubrir la manera de comprender mi vida a partir de las palabras compartiendo el placer de leer, de vivir, de SER.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Escapes III
Ella se ve de lejos, se ve a través de un espejo invisible que perfora una vida pasada, se ve muerta, una sobredosis de vida que reventó su cerebro que sangra imperceptible por dentro, desbordando la sangre que aparece en un hilillo desde la fosa nasal. Un claro de sol ilumina beatífico regalándole una aureola de motas de dorado polvo.
La Poeta quiere gritar, despertarse en ese cuerpo ajeno y propio.
Pero despierta de ese ensueño en su propio y ajeno cuerpo, esta sobresaltada, la respiración a mil. Vio desde afuera la última vez que se paró tan cerca del precipicio, pero en esa ocasión dió el siguiente paso. Ahora ha cambiado todo, una nueva vida, los mismos problemas.
Seca sus lágrimas que le impiden ver el monitor y la revisión de una novela aburridísima que alterna con la no menos aburrida corrección de un libro de derecho.
Se asoma a la única recámara de su apartamento y mira como duermen tranquilos a los dos hombrecitos que gobiernan su vida, solloza y se asusta, pero amargamente dibuja una sonrisa en su boca. En su vida pasada no tenía por quién luchar, en esta sí.
Suspiró hondo, se volvió a sentar frente a la máquina, limpió las lágrimas tragando saliva se puso a escribir un nuevo poema sobre un viejo tema.
Para mi Hermana Sonia Silva-Rosas
viernes, 21 de noviembre de 2008
Escapes II
jueves, 20 de noviembre de 2008
Escapes I
Deja arriba, en la azotea, sus angustias de desempleado, la vergüenza de ver sus calzoncillos agujerados, la amargura de un inservible título de licenciatura colgado en la sala y cagado por miles de moscas.
Afortunado él que no dejó de pagar su seguro de vida.
Sonríe y llora.
Ya sabe su valor, un millón de pesos. Sus hijos y su esposa aún no lo saben, pero algún día entenderan este último sacrificio.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Cariño mio
Me odio por hacerlo, por amarte más de lo que me amo a mi misma, no es posible, abusas lo sabes y te burlas de mi dolor, ¡ya vete! Corre con la pendeja de tu esposa, pero más pendejo eres tu por despreciar lo que te doy, lo que te he dado, lo que soy capaz de darte a cambio de que te quedes a mi lado.
No, así no se juega ¿qué hace esa pendeja acá? ¿por qué la trajiste? Me humillas además y ella feliz de la vida de escucharme suplicando, eres como todos, cargarás con mi maldición, ¡sí, te maldigo! No vuelvas a regresar a esta casa, lárgate como tu padre, abandóname, ahora que estoy vieja.
Lárgate ya, te debí abortar cuando pude, carajo, ¡Cria cuervos y te sacarán los ojos!
lunes, 27 de octubre de 2008
Novelas Final
Policial
Nueva novela del Canal de las luminarias, Estreno este lunes a las 8 de la noche.
martes, 23 de septiembre de 2008
Novelas IV
La cosa no termina ahí. El Doctor de la Fuente es íntimo amigo de ellos, de los malos Montelobos, que en verdad hacen lo posible para construir una clínica de enfermedades cardiacas y ayuda a discapacitados, la marca de pan y las aereolineas que tienen hacen propaganda de estas obras. Doña Merceditas, quien es una mujer piadosa y buena, le ha dicho al Padre Benjamín que le lleve los Santos Oleos al Dueño de la finca, Don Osvaldo Montelobos y creo que durante su extrema unción va a confesarle al Padre Benjamín que Horacio Emilio también es su hijo.
No me imagino cómo no se dieron cuenta antes. Pero lo triste es que Juan Francisco y Adela Sofía, bien pueden ser medios hermanos. ¿verdad que es casi como en la vida real?
viernes, 8 de agosto de 2008
Yo, la Radio (Intermedio de Novelas)
Nunca me he sentido menospreciada, al contrario; sé que soy una presencia importante para muchas personas, ¿qué sería de tantos lugares sin mi? Sé que llego a ser molesta, pues a veces mi voz es muy alta o lo que digo no resulta del agrado de todo mundo. Vaya usted a saber que me he vuelto omnipresente; sé que suena pretencioso de mi parte, pero quiero que se imagine la vida sin mí.
Tantas gentes me dan por hecho, que el día que no llego a estar, simplemente no pueden entender ese vacío que les provoca mi silencio; claro, me doy cuenta de tantos que solamente me usan como compañía de su soledad, esperando incluso a ser entretenidos por mi, mientras hacen las más diversas tareas. Como esa mujer que mientras esperaba a su clientela en un cuartito de azotea, me hacía cantar música tropical, pero una vez que llegaba un cliente a que le leyera la fortuna, prendía inciensos, anafres y velas; mientras yo tenía que cambiar de esa alegría a un silencio total; pero eso sí, yo también me encaprichaba y por distintos medios electrónicos hacía que mi voz sonara tan fuerte como minutos antes, espantándola a ella y a la desafortunada clientela que en más de una ocasión huía despavorida.
Estas pequeñas travesuras, al final de cuentas sin mayores consecuencias no son nada comparado al drama que llego a presenciar día con día. Esto me recuerda a aquel taxista que mientras me hacía segunda con una canción de José José, se le subieron al taxi, lo amagaron y asaltaron, yo seguía cantando, sé que suena insensible de mi parte, pero no puedo enmudecer de la nada; cuando los señores ladrones se llevaron el dinero del día, seguía yo con la canción; el taxista, con lágrimas de coraje y dolor, chorreando sangre, pues le acomodaron un cachazo; suspiró muy fuerte y cantó a todo pulmón la última estrofa “Pero pocos sabemos amar”. Como esa, hay muchas anécdotas, al estar en todos lados uno se entera de cada cosa…
Mi vida, ha sido de lo mejor, he conocido Locutores, Músicos, Escritores, Jefes de Estado, Cantantes, Actores y Actrices, he informado, sobre catástrofes y logros, he llevado en mi voz la poesía, las tardes de toros, los partidos de football, anuncio productos; digo lo que sucede en Tombuctú o en el Brasil y he enterado a la gente de expropiaciones petroleras o que nuestro país entró en guerra con los enemigos del Eje; he lanzado proclamas patrióticas y discursos deslucidos ante los hechos. No esta de más decir, que he sido medio de educación, que hasta las comunidades más apartadas que vivían tranquilas en sus sierras o cañadas, ahora se saben parte de una gran nación.
Que alegría despertar a los niños con canciones de Cri Cri, o a los más grandecitos, a manera de diablura, angustiarlos con “la hora del observatorio”, a aquellos que mientras van al trabajo les ofrezco las noticias fresquecitas y a muchas mamás acompañarlas en su duro trajín mediante consejos de belleza, algunos chismecitos de sus artistas favoritos e incluso a las más aventadas dictarles una deliciosa receta para que a la hora de la comida, sorprendan a sus queridos familiares. Gritar en voz en cuello el número mayor de la lotería y hacer felices a tantas gentes. Mi trabajo hace soñar, permite hacer tantas cosas mientras estoy cantando, informando, chismeando, asustando, conmoviendo, dándole sonidos a la vida.
¿A cuántos amantes he hecho bailar, con ritmos, canciones y melodías; a cuántos desconsolados en rincones detrás de una botella de cerveza o de tequila les he hecho llorar de rabia, a cuántos enamorados les he hecho suspirar y recordar ojos, labios, perfumes y el nombre de la persona amada con solo mi voz? Estoy por todas partes: oficinas, hoteles, escuelas, talleres, microbuses, coches, cocinas, patios, asilos, hospitales, cuarteles, plazas, cafés, cantinas, restaurantes, fondas, mercados, etcétera. Me siento orgullosa de lo que hago. ¡A mi edad y dando tanto de qué hablar, de qué escuchar!
Es verdad, de pocas cosas me avergüenzo, pues cuando ese sentimiento hace su aparición, simplemente me doy cuenta que soy un medio; si supieran la de mentiras que he llegado a decir, y si no han sido mentiras como tales, a veces por la mala interpretación que se les da a los acontecimientos terminan por desvirtuar lo que digo. No en pocas ocasiones me he vestido de rojo y he difundido ideas radicales, llamando a la revolución; otras tantas vestida de otro color, me proclamo a favor de la vida y de la familia. Mi papel en esta sociedad y está mal que yo lo diga, ya no es de simple estatus o adorno, soy una presencia fuerte, con miles de voces, con miles de oídos pendientes de mi, de lo que hago, de lo que digo.