miércoles, 29 de octubre de 2008

Cariño mio

Sé que si te vas no volveré a verte, trataré de no buscarte, no volver a amarte como todavía te amo.
Me odio por hacerlo, por amarte más de lo que me amo a mi misma, no es posible, abusas lo sabes y te burlas de mi dolor, ¡ya vete! Corre con la pendeja de tu esposa, pero más pendejo eres tu por despreciar lo que te doy, lo que te he dado, lo que soy capaz de darte a cambio de que te quedes a mi lado.
No, así no se juega ¿qué hace esa pendeja acá? ¿por qué la trajiste? Me humillas además y ella feliz de la vida de escucharme suplicando, eres como todos, cargarás con mi maldición, ¡sí, te maldigo! No vuelvas a regresar a esta casa, lárgate como tu padre, abandóname, ahora que estoy vieja.
Lárgate ya, te debí abortar cuando pude, carajo, ¡Cria cuervos y te sacarán los ojos!

4 comentarios:

Arturo Herrera dijo...

Bien decía mi abuela, "los hijos y los maridos por sus obras son queridos" lo que me llevó a no entregar completo el corazón a ninguna fémina(incluida mi abuela).
Escribí en primera instancia Férmina (lapsus cólera) que haría muy feliz al buen doctor Freud.
En fin pasear por tu blog es muy divertido... Saludos

Hugo dijo...

Por eso dicen que nada como el amor de mamá

Yanett dijo...

auch, no se! será posible??

Dra. Kleine dijo...

Da miiiiiieeedooo jeje pero si, me suena a mucha realidad.
Un honor leerte lobito lindo, y sobre todo que de vez en cuando te acuerdes de nosotros los humildes jajaja
que onda con tu libro? cuando paso x el??