domingo, 27 de enero de 2008

La Margarita Indolente III (final)

Simplemente al sentir su aliento sobre mi, la respiración se aceleró, comencé a sudar y a implorar que me poseyera, que dejara esa tortura. Él sonreía, no dejó de hacerlo durante todo el tiempo. Escuché un zumbido familiar, y me estremecí; del sonido siguieron unas suaves caricias sobre mi monte de venus, mis labios se separaban silenciosos y mi lengua cruzaba lentamente sobre mi boca, el bálsamo tántrico permitia que ese calor aumentara, que la visión de mi cuerpo vulnerable ante mi amante y ante el espejo me arrebatara el aliento.
Sus dedos comenzaron a explorar, aquella lengua subía y bajaba por el empeine de mi pie derecho, comencé a lanzar mordidas y un grito escapó de mi garganta al sentir como finalmente deslizaba el dildo dentro de mí.
seguía sonriendo, y sus dedos jugaban con mi clítoris hinchado, que brillaba por la cristalina transparencia.
Traté de moverme inutilmente, la primera explosión de la noche se desbordó por mi sexo, derramando mi almibar por entre las piernas, comenzó a lamer mis muslos externa e internamente, continuó por mis rodillas y mis antebrazos, me dijo -¿me quiere o no me quiere? Conteniendo aún el gusto aéreo del orgasmo le contesté -¿me preguntas a mí? ¿o es que ya comenzaste a deshojarme?
-Ambas cosas mi Ama, ambas cosas.

7 comentarios:

Kix dijo...

:-o


¡¡Correré a darme un buen duchazo de agua fría!!

Excelso, mi querido Lobaxo.

La libelula dijo...

¿Tienes ama? Tendré que perder toda esperanza.

Tu descripción hace que mi sangre se convierta en lava, que mi sexo se convierta en Amazonas, esperando que un boto lo recorra. Mi esperanza es que no tenga que morir para llegar a ese cielo que prometes en tu cuento.

Sr. Durán dijo...

Juan de Lobos,

hace tiempo que no me paseaba por acá y me encuentro con este texto.

El final es genial, genial.

Abrazo.

Beatrix dijo...

Uffffff que COSA!! No me queda claro que pretendas con estos textos, lo que si sé es que no se puede operar maquinaria después de leerlos...

besos,

Beatrix dijo...

Noooooooooooooooooo!!!

Como que final? pero por que? aqui venia yo, serena, de una pieza, con un vaso con hielos en la mano, preparandome para la lectura y zaz! que resulto que era el ULTIMO!?!?

Sos malo Lobo muy malo...

Cuatroletras dijo...

Me gusto el final, pero me mal acostumbraste, el final regularmente en tus cuentos no es tan inmediato, casi siempre nos dejas degustar, saborear, acariciar esas últimas letras y palabras del desenlace.

Pero tengo que reconocer que cuando la excitación es tan extrema sólo se puede llegar a un punto….terminar.

Delicioso, me llevo a recordar algunas cosas, gracias.

leona dijo...

simplemente, excitante!!