viernes, 5 de junio de 2009

Acuarela de Barcelona (intermedio a 7 pisos)

El hermoso y joven cuerpo yacía sobre la cama deshecha. Las manos siempre ligeramente manchadas, reposaban delicadamente sobre su pecho. La carrer dels Escudelleres con su cercano tráfico de peatones irrumpía en la tranquila mañana de ese modesto estudio, usando la ventana como tobogán.
Fernanda despertó sonriente, había soñado paisajes, nubes de insectos dorados revoloteando en las hojas de hierbasanta, nunca había soñado tanto su tierra, ni pintado tantos temas de ella como ahora que vivía del otro lado del Atlántico, cuando todo estaba lejos, cuando la vida era distinta, de acento distinto. Hoy, Fernanda era conocida y reconocida por la valía de su obra, por su sencillez, por su belleza e inteligencia. Pero no terminaba de acostumbrarse.
Una vez despierta, las más de las veces sin desayunar; toma el pincel más cercano y comienza un nuevo cuadro dictado por sus sueños, o retoca alguno ya empezado. A su mente regresaban imágenes de años atrás, rostros que pasaron desapercibidos cuando era todavía niña regresan cargados de colores morados, rojos, lilas, hombres engalanados con flores en su indumentaria, seres morenos, muy morenos, pequeños y callados. Lagunas, verdor, mangos, murciélagos y jaguares.
Pinta Fernanda. Pinta con esa pasión que se dislocó alguna noche cualquiera hace más de diez años, pinta, e ilumina con colores y agua, como cuando niña, acuarelas ahora valuadas en Euros, pinta, pues sabes que cuando desees regresar a casa; pues el terruño a veces es más fuerte entre esos ceceos de la gente, las sonrisas hipócritas de los corredores de arte y tu séquito de admiradores; simplemente pintarás una acuarela de la Sagrada Familia, del Palau San Jordi, de dragones o caballeros de armaduras de hormigón, tal vez decidas pintar edificios insectóides que en sus alas de vidrio te regresen a casa.



Para Fer.

4 comentarios:

Xénit dijo...

¡Vayaaaaa! por fin aulla usted. Pensé que había dejado este blog por la paz. Me da gusto volver a leerle.

Tomar el pincel más cercano...ojalá todos lo hicieramos.

ShAdOw dijo...

Así como Fernanda, No dejes de pintar con palabras los colores y matices, que dejan en nuestras mentes tus relatos.

Gracias por volver a escribir... y espero lo prometido.

besos

Cuatroletras dijo...

Dicen que los escritores se alimentan de lo que viven, comen, ven, beben, de ese entorno que cubre su mundo.

Este cuento tiene algo de ti, tiene añoranza, leves pinceladas, de una selva que tienes en el corazòn.

Un lobo salvajemente sensible.

AMAYA dijo...

Pinceladas...
continuara 7 pisos?